El empresario harinero Adolfo (Fito) Salume conoce muy bien los juzgados. Sus más recientes señalamientos son suspensión de salarios de sus empleados que trabajan en Bottling Holding, sus señalamientos en los “Panama Papers”. Entre sus amistades también figuran el expresidente, prófugo en Nicaragua, Mauricio Funes, por investigaciones de corrupción, además.

Una de las investigaciones más serias es una incautación de 230 paquetes de droga en Panamá y que tenía como destino Italia. Ni la Fiscalía General de la República (FGR), ni la Policía Nacional Civil (PNC), tampoco la DEA,  ni las autoridades de Panamá  han dado detalles del avance en estas investigaciones. Salume salió al paso y señaló, días después, que no le pertenecía el cargamento de efectivo. Meses atrás había asegurado que en El Salvador es muy fácil lavar dinero.

En esa ocasión el Servicio Nacional Aeronaval de Panamá encontró en un contenedor procedente de El Salvador con seis maletines negros con 230 paquetes de presunta droga.

En su cuenta de Twitter, Aduanas informó que “en conjunto con @SENANPanama, a través del Programa Global de Contenedores, detectaron en el Puerto PSA en un contenedor procedente de El Salvador con destino a Italia, 6 maletines color negro con 230 paquetes de presunta sustancia ilícita”.

En abril del presente año, sus trabajadores en la empresa Bottling Holdings, de su propiedad. Los empleados de Holdings, denunciaron  que se les giró un contrato en el que se estipulaba que no recibirían goce de sueldo debido a la inactividad a causa de la cuarentena. La empresa se valió de los artículos del Código de Trabajo y se olvidó de la necesidad de sus empleados y del mandato presidencial en el que se ordenó a todas las empresas pagar salarios completos mientras duraba la cuarentena.

En abril del 2018 un grupo de empleados de la planta de producción de la empresa harinera, ubicada en el municipio de Ciudad Arce, llegaron hasta las instalaciones de la Defensoría del Consumidor para solicitar una inspección a Molinos de El Salvador, porque según los denunciantes se estaba elaborando producto con materia prima vencida.

Además se conoció que la empresa de Fito Salume, mediante una carta pidió al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) que impidiera la entrada de harina hondureña, en represalia porque el país centroamericano le detuvo un cargamento por estar contaminado de gorgojos.

Hasta su mismo amigo, y socio, el expresidente Funes,  lo acusó y aseguró mediante su cuenta de Twitter, que el empresario le solicitó que le retirara una multa millonaria por desarrollar prácticas monopólicas en la venta de harina de pan.

“No sé si reírme o ponerme a llorar. Solo “Fito” Salume puede creerse el cuento de que ellos son garantía de transparencias”, escribió el exmandatario en su red social y recordó que durante su periodo presidencial, le solicitó favores: “A mí me pidió que le autorizara una lotería ilegal para lavar dinero y que le quitara el pago de una multa millonaria por prácticas monopólicas”.

La reacción de Funes se debió a las declaraciones que hizo Salume en un programa radial en el que aseguró que su partido es la garantía de que en el gobierno de la “Alianza por un Nuevo País”, no habrá corrupción: “Democracia Salvadoreña es la garantía para el electorado de que va a haber una vigilancia, porque nosotros tenemos un compromiso muy serio en contra de la corrupción, un compromiso muy serio por la transparencia”.

El dueño de las harinas también salió señalado en el escandaloso y más fuerte caso de evasión fiscal “Panamá Paper”, ya que en agosto de 2016, el periódico digital El Faro publicó una investigación de como el empresario Adolfo Salume, pagó por asesorías a una sociedad también de su propiedad domiciliada en Nevada, un paraíso fiscal, para evadir impuestos, además de crear 27 sociedades en Panamá.