El director técnico del conjunto de Sinaloa vivió de manera intensa la victoria por 2 a 0 ante Juárez por la ida de las semifinales de la Liguilla por el ascenso.

Diego Armando Maradona vive de manera intensa y única cada partido al frente de Dorados de Sinaloa. Durante la importante victoria por 2 a 0 ante FC Juárez por la ida de las semifinales de la Liguilla de Ascenso gracias a los tantos de Jorge Córdoba y Raúl Sandoval, el estratega argentino pasó por varios estados de ánimo.

Tras estrechar la mano con los que se encontraban en el banco de suplentes del conjunto rival y rezar, el entrenador explotó de bronca contra el árbitro y sus dirigidos. Sin embargo, los dos goles en el primer tiempo hicieron que se relajara y hasta se animara a celebrar al lado de Luis Islas, uno de sus ayudantes.

Una vez finalizado el encuentro descargó toda su alegría. Se abrazó con todos su futbolistas e integrantes del cuerpo técnico, para luego realizar el típico festejo ante su hinchada (similar al utilizado por la Selección de Finlandia). Por supuesto, sus clásicos pasos de cumbia no faltaron.

El partido de vuelta de la semifinal ante FC Juárez será el próximo sábado, desde las 22, en el Estadio Olímpico Benito Juárez. Por el otro lado del cuadro se medirán esta noche Atlético San Luis y Atlante.

Fuente: Infobae

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.