En la década de los años 90 una multitudinaria marcha blanca se volcó a las calles del país para impedir un sistema de privatización de los gobiernos de la derecha al sistema de salud e impedir que este fuera privatizado, es decir, que no hubiese servicio gratis en las unidades de salud, ni en hospitales privados. La concentración logró impedir uno de los mayores negocios que beneficiaría a los grandes sectores empresariales.

Este jueves 16 de julio el país volverá a vivir una nueva marcha blanca dirigida por Ricardo Monge y todos los sindicatos de salud,  quiénes en esa ocasión se enfrentó a los poderes económicos y legislativos para imponer, junto a los profesionales de la salud el sentir del pueblo. Esta vez no será la excepción, el sindicalista vuelve a las calles, pero esta vez, a  los diputados de la Asamblea Legislativa para que devuelvan al Ejecutivo los poderes constitucionales y se apruebe una cuarentena estricta, un estado de excepción. El país se ha quedado desprotegido desde hace más de un mes y la curva de contagios sigue al alza, solo el martes se alcanzó casi los 350 casos nuevos por este virus. El sistema de salud, ahora sí, está al borde del colapso y de no poder atender a todos los nuevos pacientes que se registran con el virus. La convocatoria es a las 8:00 a.m. en el Hospital Médico Quirúrgico y saldrán hacia la Asamblea Legislativa. En el lugar se entregará una solicitud

“Se trata de una fecha histórica, porque esta vez vamos a marchar con el personal médico hacia la Asamblea Legislativa para protestar para que se apruebe una cuarentena estricta y segundo un estado de excepción para que se suspenda la movilidad de las personas, quizá esta no una movilidad total, pero que al menos nos ayude a bajar la curva de contagios y que se le devuelvan las herramientas legales al Presidente, Nayib Bukele, somos el único país que no tiene medidas. No tenemos nada que nos proteja”, indicó Monge.

Ahora y 20 años después de esta multitudinaria protesta de profesionales de la salud, y salvadoreños en general el gremio se agolpa a las mismas y enfrentarse a nuevos poderes que no han permitido al país sanar del mortal coronavirus.  

Para los protestantes las marchas blancas significa la reivindicación de la lucha popular de la clase trabajadora que fue una estrategia importante para derrotar la privatización de la salud en los gobiernos del partido ARENA que en esta ocasión  es uno de los principales en negar las llaves a la salud. Ahora se suma el FMLN quién también ha negado los votos para este fin.

“Nuestros compañeros están sufriendo con este virus, el pueblo se está contagiando con este virus. Nosotros queremos una cuarentena estricta para bajar la curva, estamos llegando a los 400 casos diarios. Así como vamos no dudo que la otra semana el sistema de salud esté colapsando. Por eso vamos a salir a las calles porque hace veinte años con esas marchas blancas detuvimos la privatización de la salud y nos enfrentamos a los mismos grupos de poder de esos tiempos, la oligarquía y los grupos fácticos con la Asamblea Legislativa, la Corte Suprema de Justicia, la ANEP. Queremos que se baje la curva de contagios y la cantidad de muertos”, señaló Monge.

Monge señaló que para este 16 se julio el pueblo también saldrá a las calles para apoyar al gremio de la salud, pues han expresado su descontento. La marcha contará el distanciamiento respectivo y guardando las medidas de protección para evitar el contagio.

“El gremio médico tiene una gran sobrecarga de trabajo, nosotros tenemos médicos, enfermeras y varios miembros del personal de salud que ha fallecido. Con esta medida tendremos un respiro y media vez con la cuarentena estricta se detiene la cadena de contagios y eso detendrá una buena cantidad de pacientes fallecidos. A estos señores de la Asamblea y de la Sala hay que hacerlos entender que estamos en una situación donde nos debatimos la vida y la muerte”, reiteró Monge.

“El gremio médico tiene una gran sobrecarga de trabajo, nosotros tenemos médicos, enfermeras y varios miembros del personal de salud que ha fallecido. Con esta medida tendremos un respiro y media vez con la cuarentena estricta se detiene la cadena de contagios y eso detendrá una buena cantidad de pacientes fallecidos. A estos señores de la Asamblea y de la Sala hay que hacerlos entender que estamos en una situación donde nos debatimos la vida y la muerte”, reiteró Monge.

Ese día los protestantes entregarán una carta para establecer el  establecimiento de una mesa de diálogo para con diferentes actores y especialistas en salud, “donde exhortemos de nuestra preocupación por la salud”, puntualizó el líder sindical.

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