Durante varios días el alcalde de San Salvador ha mantenido un serio problema con la basura. El centro de San Salvador ha permanecido inundado entre los desechos generando un severo problema medio ambiental y también en la salud de los habitantes.

El inconveniente ha persistido, mientras que  Muyshondt limpiaba su culpa en los empleados municipales que mantenían una protesta en el botadero Aragón, en Nejapa, pero éstos, desde hace dos semanas desalojaron su protesta, y los promontorios de basura siguen en la calle generando focos de infección para vendedores de la zona, los usuarios y demás población que por el lugar tengan que transitar. El alcalde prometió limpiar en 40 horas las calles, sin embargo parece que esto es un problema más de su administración.

El problema de la basura se ha agudizado desde que el jefe de la comuna se quedó sin el personal para la realización del trabajo porque Muyshondt los despidió al no tolerar las acusaciones y exigencias de los trabajadores de sus derechos. El personal que realiza el trabajo tampoco cuenta con el equipo necesario para la realización de las funciones y pone en riesgo a los nuevos empleados proporcionando guantes de látex, sin uniformes y en muchos casos, sin camiones de recolección, pese a que la pasada administración dejó una flota completa para la realización de este trabajo.

Se trata de una mala administración que ha sido denunciada en reiteradas ocasiones al jefe edilicio que busca una segunda oportunidad en la comuna capitalina, a pesar del rechazo de un buen porcentaje de la población que se ha quejado no solo de incremento en sus tasas municipales, sino de promesas incumplidas. Hasta el momento no hay una sola obra insignia que lo caracterice, y por si fuera poco ha tenido severos problemas de recolección.

Los empleados municipales despedidos, muchas madres solteras entre estos, denunciaron en redes sociales el no traslado de los pagos de ISSS, AFP, FSV, cuotas de descuento a planilla de bancos, los cuales son cobradas a sus salarios pero no enviadas.

El inconveniente ha persistido, mientras que  Muyshondt limpiaba su culpa en los empleados municipales que mantenían una protesta en el botadero Aragón, en Nejapa, pero éstos, desde hace dos semanas desalojaron su protesta, y los promontorios de basura siguen en la calle generando focos de infección para vendedores de la zona, los usuarios y demás población que por el lugar tengan que transitar.

El problema de la basura se ha agudizado desde que el jefe de la comuna se quedó sin el personal para la realización del trabajo porque Muyshondt los despidió al no tolerar las acusaciones y exigencias de los trabajadores de sus derechos. El personal que realiza el trabajo tampoco cuenta con el equipo necesario para la realización de las funciones y pone en riesgo a los nuevos empleados proporcionando guantes de látex, sin uniformes y en muchos casos, sin camiones de recolección, pese a que la pasada administración dejó una flota completa para la realización de este trabajo.

Se trata de una mala administración que ha sido denunciada en reiteradas ocasiones al jefe edilicio que busca una segunda oportunidad en la comuna capitalina, a pesar del rechazo de un buen porcentaje de la población que se ha quejado no solo de incremento en sus tasas municipales, sino de promesas incumplidas. Hasta el momento no hay una sola obra insignia que lo caracterice, y por si fuera poco ha tenido severos problemas de recolección.

Los empleados municipales despedidos, muchas madres solteras entre estos, denunciaron en redes sociales el no traslado de los pagos de ISSS, AFP, FSV, cuotas de descuento a planilla de bancos, los cuales son cobradas a sus salarios pero no enviadas.

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